jueves, 27 de septiembre de 2018

Un castigo no es un juego

Un castigo NO es un juego!
Un castigo NO es un juego!Empecemos con algunas definiciones básicas
que nos serán muy útiles en el desarrollo del tema.
Castigo: Sanción o pena impuesta a un individuo que ha cometido una
falta, por la cuál se ejecuta una acción correctiva, que puede ser tanto
física como verbal, directa o indirecta.
El castigo se aplica según se incumplan las normas o conductas
establecidas, la pena será proporcional al rango de severidad. Hay
castigos físicos, psicológicos e incluso morales.
Sesión: En la escena BDSM se denomina así al lapso de tiempo en el cuál los individuos entran en su rol y se disponen a llevar a cabo las prácticas y actividades que han acordado y/o pactado.
Juego: Coloquialmente algunos le llaman así a las sesiones o en otras ocasiones se le denomina de esta forma a aquellos encuentros ocasionales en los cuáles se realizan algunas actividades con un play partner.
Sumis@: Es la persona que decide voluntariamente ceder ciertos aspectos de su vida a un ser dominante. Para esto debe cumplir con algunas características y funciones propias del rol que desea ejercer.
Masoquista: Persona que obtiene placer al ser víctima de actos de dolor, humillación, crueldad o dominio.
En numerosas ocasiones me han preguntado si me gustan los castigos, que es lo que más disfruto del castigo o si me gustaría hacer una travesura así me gane un castigo, y no puedo evitar pensar que las personas que hacen ese tipo de cuestionamientos tienen cierto problema con la definición de algunos términos, o al menos esa es mi apreciación y por eso me dispuse a tratar este tema.
Tomando como base que un sumiso es un ser que desea complacer a su Dominante, serle fiel, obedecer sus designios, enorgullecer a su dueño y
formarse a diario fortaleciendo su sumisión, sería ilógico pensar que desee
recibir un castigo.
Hay quienes dirán que la mayoría de sumis@s tienen tendencias
masoquistas y que por esta razón buscan de manera deliberada obtener un
castigo o que están las BRAT que son esas "sumis" altaneras que buscan llevar a su Dominante al límite.
Personalmente creo que cuando se ejerce el rol de sumis@ no es lógico querer recibir un castigo ya que eso equivaldría a haberle fallado al
Dominante.
Puesto que un castigo es la pena impuesta cuando se desobedece una
orden, mandato o norma, seria entonces la consecuencia de fallar en un
proceso de formación, generar una pequeña decepción al Dominante,
adentrarse en la rebeldía y la desobediencia y sobretodo el sumiso se
sentiría mal al no complacer a su Señor.
La verdad no creo que ningún sumiso desee eso.
Entonces vendría el argumento de la búsqueda del dolor físico.
Considero que cuando un sumiso busca obtener un castigo adrede sólo
para tener el placer del dolor físico, es porque está faltandole esa cantidad
de dolor en las sesiones.
El Dominante debería entrar a revisar la forma como maneja la sesión y de
acuerdo a las necesidades y los limites de ambos, intentar aumentar la
dosis de dolor, la intensidad en algunas prácticas o la frecuencia con que se
dan los encuentros.
Como decimos aquí "para cada tiesto hay su arepa", y no se puede
pretender que un sumiso excesivamente masoquista tenga una relación
D/s con un Dominante que solamente tiene en sus protocolos administrar
niveles bajos de dolor , ya que la necesidad del uno no es compatible con los
limites del otro.
Por eso cuando se desea iniciar una relación D/s, debe haber inicialmente
una etapa de conocimiento en la cuál ambas partes compartan y discutan, y se den cuenta de si realmente están en la misma sintonía y son compatibles o si definitivamente no tienen nada más en común a parte del interés por este estilo de vida.
Finalmente
-Una sesión no es lo mismo que un castigo.
-Un ser sumiso desea complacer y servir, no ser rebelde y desobedecer.
-Si el sumiso busca y rebusca el castigo para recibir una buena tunda de azotes, es porque la necesita y le hace falta, pero esa no es la vía por la cual debería obtenerla.
Un sumiso masoquista en exceso, necesita un Dominante
proporcionalmente sádico y viceversa.
Paulina San Juan

No hay comentarios: