martes, 26 de enero de 2016

La ruptura en las parejas BDM. Por Felina


Siento de verdad tener que tocar otro tema espinoso dentro del BDSM: la ruptura. 
El BDSM es mucho más que una fantasía sexual, como todos  sabemos,y por lo tanto, como la idealización de la realidad no nos prepara  para lo que podemos encontrarnos, en  el desarrollo de una relación auténtica, alguien tiene que bailar con la más fea y decir las cosas como son  más allá de los tópicos.
Se han escrito ríos de tinta sobre el valor de la entrega y la aceptación de esta entrega. 
Obviamente, cuando uno da o recibe algo tan valioso como la libertad de otra persona, lo menos que piensa es en que está firmando un contrato con fecha de caducidad. En el mundo vainilla, nadie se casa pensando en el divorcio y no cabe duda que las implicaciones de un matrimonio legalmente constituido son de mayor alcance que las relaciones de D/S, puesto que estas últimas solo nos afectan en el plano privado y personal.
Sin embargo, hay que aceptar un hecho que es obvio y es que, en nuestro entorno, las relaciones de pareja son aún más inestables que en la población general. En primer lugar, muchas parejas BDSM tienen a su vez parejas vainilla, lo cual complica extraordinariamente la ecuación. Luego está el hecho de que muchas personas a lo largo de su vida cambian de tendencia (mayoritariamente de sumisas a dominantes) Somos así mismo, un colectivo muy abierto a probar nuevas experiencias y a relacionarnos sexualmente con otros miembros, lo cual desde luego, no favorece la estabilidad emocional. Esto no quiere decir que no haya parejas duraderas y estables, pero, no son ni mucho menos la mayoría y si no estás de acuerdo conmigo, mira a tu alrededor y dime cuántas conoces que lleven juntos más de cinco años.
Se apreciará que no hablo de dominantes y sumisos, hablo de parejas, sean cuales sean las tendencias de cada uno, porque lo son, vivan juntos o no. El caso de tríos o combinaciones variadas, ya ni me lo planteo, porque son efímeros como pompas de jabón.
La entrega absoluta no es garantía de que una relación vaya a ser duradera, ni de lejos, ni para el dominante que acepta, ni para el sumiso que ofrece. No es bonito de oír, pero es la verdad, y es bastante probable que antes o después tendrás que hacer frente a la dolorosa experiencia de una ruptura.
Quisiera dejar claro que yo no veo ninguna diferencia en cuanto a el proceso, ni en cuanto a las consecuencias, de una ruptura entre una relación vainilla y una BDSM. Si lo pensamos con objetividad, podríamos creer que un sumiso será más dependiente de su amo que un amo de su sumiso, o que de una pareja vainilla, lo cual es radicalmente falso. Otro mito frecuentemente difundido en nuestro círculo, es pensar que las relaciones D/S son más “profundas” que las vainilla, pero este es un pensamiento distorsionado e incorrecto. Son formas de relacionarse distintas, ni mejores, ni peores, ni más superficiales, ni más profundas y cuando se acaban, duelen de igual manera.
Para que nos pongamos en situación de lo que estamos hablando, los psicólogos tenemos una lista de estresores vitales de mayor a menor rango, (según las estadísticas elaboradas en cuestionarios de autopercepción y la correlación con problemas de ansiedad y depresión) y nos encontramos en los primeros puestos la separación y el divorcio (Holmes i Rahe 1976; Echeburua 1987)
Para quien tenga curiosidad, aquí la tenemos publicada en línea:
http://2011.elmedicointeractivo.com/formacion_ac…/…/1055.pdf
El amor es dependencia, y el enamoramiento no difiere en nada de una obsesión. Una persona que quiere a otra, depende de ella para su bienestar, porque no podemos ser felices al margen de las personas que amamos. Al contrario no necesariamente se cumple, ya que una persona dependiente de otra no forzosamente la quiere, ni tiene que estar enamorada.
Un grave error que casi todos hemos cometido alguna vez, es el esforzarnos en que nos quieran. Continuamente lo veo en consulta: “¿Con todo lo que hice por el/ella, cómo es posible que me abandone?”, “nadie le va a querer más que yo”, “tengo que luchar por recuperar su amor” y etc. La experiencia clínica demuestra sin ningún margen de dudas que cuanto más nos esforzamos por alguien, más lo queremos. Es decir, que no cuenta lo que tú haces por una persona para que te quiera sino lo que ella hace por ti. Este es un baremo que no va a engañarte nunca sobre sus intenciones. Cuanto menos te valores a ti mismo, y más necesidad tengas de “hacerte querer”, más difícilmente encontrarás un amor duradero.
“Pensamiento emocional”, es un concepto que hace referencia a la capacidad que todos tenemos de razonar no siguiendo los hechos objetivos, sino puramente nuestros sentimientos. Aplicado al caso que nos ocupa, sería algo así como pensar: “como le quiero tanto, y hago tanto por el, no me dejará”. Evidentemente, esto no es así.
Y tampoco veo ninguna diferencia entre dominantes y sumisos a la hora de enfrentarse a la separación. Puesto que es una cuestión de sentimientos y no de orientación sexual, sufrirá más el que esté más enamorado, ni más ni menos debido a su rol. Podríamos pensar que un sumiso que ha entregado su vida a su amo, y ha vivido para atender sus deseos, no le dejará por voluntad propia. Pues no es así, ni mucho menos, porque las personas evolucionan, cambian y lo que ahora es entrega, mañana puede ser hastío. El mismo dolor y confusión sentirá ese amo que es abandonado, que el sumiso que se encuentra en el caso contrario.
De lo que sí puedo dar constancia es que existen diferencias entre ambos sexos a la hora de abandonar a la pareja. Hablo en términos generales, por supuesto, porque las verdades absolutas no existen en las Ciencias Sociales.
Los hombres tienden más a:
- Evitar afrontar el problema, alejándose cada vez más y más de la pareja, esquivándola, pero sin terminar de dar el paso, en la esperanza de que sea la otra persona quien se canse y se vaya.
- Plantear la necesidad de “darse un tiempo”, separarse temporalmente o salir con otras personas, (tener otras sumisas u otras amas)
Mientras que las mujeres suelen emplear más a menudo estas otras:
- Empezar a manifestar malestar e irritación continuos, echando la culpa al otro del propio desasosiego.
- Intentar hablar de la pareja para “arreglarlo”, decir que están “confusas” y que necesitan pensar, cuando en realidad tienen claro que no quieren seguir.
Es más frecuente que los hombres afronten directamente el deseo de separación, cuando ya han encontrado otra pareja, mientras que las mujeres dan el paso más por motivos de realización personal o insatisfacción.
Lo más raro, aunque sería lo más honesto, es que unos y otras expresen claramente el deseo de romper. Lo más habitual, es darle vueltas y más vueltas, en un tiempo de desasosiego que deja a la otra persona en un estado de ansiedad insostenible. No hay una manera buena de “preparar” a la otra persona para la ruptura, se haga como se haga, es doloroso, pero sin duda, cuanto más limpio es el corte, mejor sana la herida. No es honrado dar falsas esperanzas a la otra parte, jugar con sus sentimientos o utilizarla manteniendo artificialmente la relación mientras se tantea la posibilidad de una nueva pareja, aunque tampoco es fácil tener claro lo que uno quiere.
La mejor manera de darse cuenta de que el otro no tiene intención de seguir con nosotros es fijarnos en su lenguaje corporal. El distanciamiento físico es palpable en la mayoría de los casos, la comunicación se reduce al mínimo, el sexo es insatisfactorio, se inventa cualquier excusa para no estar a solas con nosotros, quedamos y no se arregla, no mantiene el contacto visual, no nos llama por teléfono, está irritable o triste....son síntomas que deberían alarmarnos.
En cuanto a las estrategias para recuperar a la persona que nos ha dejado, no tengo ninguna válida, si la tuviera sería rica y famosa, pero no lo soy. Estas son algunas de las salidas más habituales.
Para los hombres:
- Perseguirla, ir tras ella, vigilarla, acosarla. No solo es ineficaz, sino que según el grado, puede ser constitutivo delito.
- Comprarle regalos caros o vistosos.
- Prometer “cambiar”, ya que seguramente antes de la ruptura ella le ha manifestado quejas en este sentido.
Para las mujeres:
- Dar celos con otros, lo cual es contraproducente porque para ellos seguramente sea un alivio.
- Caer en el victimismo, intentar dar pena.
- Cambiar de estilo, intentando estar más sexy.
- Intentar la mediación de la familia o amigos. .
Hay muchas otras, pero todas son igualmente ineficaces si el otro ya no nos quiere. Después de la ruptura, sigue un proceso de duelo que suele seguir las siguientes fases, aunque no  necesariamente en este orden, ya que muchas veces se solapan o se entremezclan:
- Negación. Aferrarse a la esperanza, creer que volverá, sentir que todo es un sueño...
- Culpa. Repasar una y otra vez qué se hizo mal, qué se podía haber cambiado, qué razones hay para que no nos quieran.
- Ira. Que aflore la rabia es sano, es un sentimiento legítimo contra el que nos hizo daño, esta es la razón que sea tan típico que la pareja que antes ensalzamos en la fase de enamoramiento, ahora pasemos a criticarlo duramente con las mismas personas que nos escucharon alabarlo y es bueno que sea así.
- Tristeza, un sentimiento de pérdida, más profundo cuanto más sólido fuera el proyecto vital que teníamos con esta persona.
Y por ultimo llega la aceptación, ser capaces de hacer balance de lo pasado y encarar el futuro. 
Solo entonces estamos de verdad preparados para una nueva relación. Todo este proceso, viene a durar aproximadamente un año, con muchas variaciones interpersonales, y duele muchísimo  durante una época, pero luego, si la persona está psicológica mente sana, se restablece y comienza para ella una nueva vida.
En cuanto al que deja, no pensemos que es fácil tampoco. En la mayoría de casos, aunque ya no se quiera continuar la relación sentimental con alguien, a esa persona se la quiere y no se desea hacerle daño. Muchas veces intentamos por todos los medios actuar de manera que causemos el menor sufrimiento posible, y es entonces cuando más daño hacemos. Llegar a la conclusión de que se quiere romper no es fácil, es un proceso personal que requiere una claridad mental que no siempre es posible, de ahí las indecisiones y los cambios de opinión que tanto daño hacen. Tampoco es fácil cuando se duda entre dos personas ser capaces de ordenar nuestros pensamientos y sentimientos. Aparece el sentimiento de culpa por estar haciendo daño al otro, la pena por su dolor y el rencor por atarnos a ella. Sin duda, aunque sea más doloroso, es más sencillo para la persona que quiere continuar la relación que para la que la quiere dejar, y además está peor visto socialmente, en especial si eres mujer.
En una relación que se rompe, no podemos hablar de víctimas y verdugos, aunque sea tentador, porque cada uno tiene sus razones y ha de buscar la felicidad a su manera. Yo siempre digo que uno es culpable de lo que hace, pero no puede evitar lo que siente. Sin embargo, sí hay actuaciones que no te aconsejo de ninguna manera, ya que duplican el sufrimiento:
- Tener sexo o sesiones con la persona que se ha roto. Para el que rompió, es solo un juego, pero para el que es dejado, le da pie a la esperanza y sufre un desasosiego indescriptible sin saber a qué atenerse. Si le has dejado, déjalo.
- Intentar ser amigo de la otra persona. Algunas parejas lo consiguen pero solo con tiempo y distancia para pensar. Es muy bonito, pero en realidad esconde el deseo de recuperar a la persona perdida y suele ser contraproducente. Dale tiempo al tiempo y deja distancia, deja que se enfríe. Es mejor que haya separación física siempre que sea posible.
- Intentar vengarse de la otra persona, bien físicamente (rayarle el coche) o emocionalmente, procurando poner de su contra a los amigos comunes por ejemplo. Del amor al odio hay un paso, pero hacer que el otro sufra, no te aliviará de tu dolor.
Por lo tanto, cuando te entregas a un amo, cuando aceptas a un sumiso, debes ser consciente de que este amor o este regalo es válido aquí y ahora, con las circunstancias presentes. “Para siempre”, no es un concepto válido que describa las relaciones humanas. 
Aún así, aún con el precio del desgarro que produce el desamor, vale la pena querer, vale la pena entregarse y darlo todo y más, porque la alternativa es la soledad. Y para que no creas que te habla una solterona cínica y despechada, y aunque cara a la galería me comporto siempre como ama, has de saber que yo llevo con mucho orgullo el tatuaje con la marca de mi amo Shere Khan, sin pararme a pensar ni un momento que podamos estar separados.
Quien no ha sufrido por amor, nunca ha vivido.

Para cualquier duda, comentario o consulta: felinamiamor2@yahoo.es
Firmado: Felina



lunes, 11 de enero de 2016

El juego de la cera caliente


La cera caliente es una de las cosas más intensas y eróticas que nosotros, como amantes del BDSM, podemos practicar.
Sin embargo, la cera caliente puede ser considerada un juego al límite y es algo que requiere entrenamiento y experiencia. ¡La Cera caliente aplicada inadecuadamente es peligrosa! La cera caliente aplicada apropiadamente y en el momento correcto es un momento inmensamente erótico.
En los párrafos siguientes, intentaremos no sólo mostrar las maneras de aplicar la cera caliente a un/a sumiso/a, sino también qué herramientas hay que usar y la seguridad especial que se debe tener mientras juegas con cera caliente.
Las Reglas de Seguridad Generales
¡Como dijimos en la introducción, la cera caliente aplicada inadecuadamente es peligrosa! Usar una Cera con un punto de fusión incorrecto o no verificar la temperatura de la cera fundida puede ocasionar quemaduras de hasta tercer grado que requerirán la atención inmediata por un médico.
¡Obviamente, la mayoría de nosotros no está interesado en dar un paseo desnudo, en una ambulancia, después de haber sufrido quemaduras serias y pasar el mal rato de tener que explicar cómo se produjeron!
Otra área que debemos explicar son los tipos de cera y los posibles aditivos que podrían tener. Perfumes, endurecedores, y otros aditivos pueden ocasionar, y de hecho lo hacen, reacciones alérgicas serias. Una erupción o sarpullido superficial en el área genital por ejemplo o en los pezones es algo incómodo e incluso puede llegar a infectarse. Otro tipo de reacciones suelen deberse a los aditivos en la cera. En general, puede decirse que la a cera de parafina sin adulterar es improbable que cause cualquier clase de reacción.
Es decir, si decides usar algún tipo de cera distinta a la cera de parafina, es recomendable que pruebe una cantidad pequeña en un brazo antes de que ponerse a cubrir a su sumis@ de cera.
Los Puntos Fusión
Primero hablemos un poco sobre los tipos de cera y las temperaturas a las que pasan a estado líquido (la fusión). A continuación aparecen los diferentes tipos de ceras, basados en los aditivos que contienen, y en la forma habitual que suelen tenerlos, y en sus puntos de fusión iniciales:
Tipo de cera-Donde hallarla-Puntos de fusión
Parafina cruda (suave)-Cera en lata, Cera a granel-115° - 126°F (Las mas recomendables)
Las velas Votivas (más duro)-Los barriles, cirios de hasta 6 Pulgadas-131° - 141°F (Usar con precaución extrema)
Las velas de sobremesa (duro)-Los candelabros, las velas de mesa-141°F o superior (Usar con precaución extrema)
Las velas de lámpara de huracán (duro)- Ver arriba-154°F o superior (No recomendable usar bajo ninguna circunstancia)
La cera de abejas (ceroso a duro)-Numerosas velas, a granel-146°F o superior (No recomendable usar bajo ninguna circunstancia)
Recuerde estos puntos de fusión ya que hablaremos sus efectos/límites más tarde.
Los aditivos
¿Cuáles son éstos “aditivos”? El aditivo normalmente más usado para reducir y añadir dureza a las velas es el ácido esteárico. El ácido esteárico también eleva el punto fusión. Cuanto más caliente sea el punto de fusión, menos humo hará la vela y probablemente menos se deformara en un ambiente caluroso. El ácido esteárico fundido, en contacto con la piel, puede crear sarpullidos y/o ampollas químicas. Otros endurecedores (hardeners) incluyen plásticos y ceras de plástico. De nuevo, éstos pueden causar las reacciones cutáneas en algunas personas.
Otros aditivos son los colorantes. Éstos son generalmente varias clases de tintes aceite-solubles y, para algunos, puede ocasionar irritantaciones en la piel. Algunos de estos tintes también pueden manchar tanto la piel como la ropa.
Y finalmente los perfumes. Éstos se agregan a los materiales de la vela para darles un olor encantador. Pero muchos de éstos son los aceites naturales y si su sumis@ es alérgico al laurel por ejemplo, aplicar una cera con esencias de laurel podría no ser la mejor de las ideas
Los Límites de temperatura
¿Recuerdas nuestra tabla de puntos de fusión?
Si se te derrama agua caliente sobre ti (a temperaturas superior a los 140°F), conseguirás, probablemente, una quemadura. Sin embargo, el agua hirviendo no se pega a la piel, en cambio la cera caliente lo hace. La cera también retiene el calor, así pues, con cera a 140°F o más, la quemadura de la cera será muchísimo más grave que la del agua a la misma temperatura.
¿Así que qué temperaturas debemos considerar cuándo estamos aplicando la cera caliente al cuerpo de un/a sumiso/a?
Como una regla general, la temperatura de cera al contacto con la piel no debe ser nunca superior a los 135°F. A esa temperatura, la piel fina, zonas genitales y pezones podrían sufrir una quemadura de primer-grado. La temperatura ideal al contacto de la piel generalmente está entre los 120°-125°F. Es recomendable, incluso a estas temperaturas, hacer una prueba con una pequeña mancha en el brazo de las personas de piel fina.
Recuerda, queremos que la cera caliente para sea experiencia intensamente erótica y no una intensamente dolorosa.
Mira las referencias de nuevo. Aunque puedas usar cualquiera de los tipos de cera, el cuidado debe ponerse en que al contacto con la piel la cera no supere las temperaturas recomen das de 120° - 125°F.
Las diferentes Técnicas
Ahora que hemos repasado los problemas de seguridad relacionados con la cera caliente, pasemos a comentar la parte divertida. ¡Es decir, echar la cera caliente y mirar como nuestro juguete se retuerce!
Hemos dividido la aplicación de cera en tres técnicas: “gotear”, “verter”, y “pintar”. Hay, claro, variaciones en cada uno, incluso se pueden combinar.
¿Cuándo aplicamos la cera? La cera es un intensificador de la sesión. Es decir, cuando estás en una sesión y usted necesita que la sumisa se sienta sometida, o aún más profundamente sometida, o incluso llevarla en una fase orgásmica seria, la cera caliente es un gran método para lograrlo.
¿La sumisa debe estar estar de pie o debe estar tumbada? Decídelo tú, usa tu imaginación.
¿La sumisa debe depilarse? Si piensas echar esa cera en esas áreas sensibles extra-divertidas, sería una idea buena. Arrancar los pelos por las raíces mientras se quitan la cera seca puede ser un dolor no consensuado. Por supuesto puede que te gusten las Epiladys, pero este artículo no trata de eso. De nuevo, ésta es una cuestión de gustos. Sin embargo, por favor recuerde que la cera fría es difícil de quitar del pelo.
GOTEAR CERA
Ésta es, probablemente, la manera más popular de aplicar la cera caliente a un sumiso. Los gemidos son maravillosos, el delicioso retorcerse de su sumiso, cómo él/ella reacciona a cada gota de cera caliente hace al goteo la opción más deseada para muchos Amos/Dominantes. Puedes gotear la cera caliente en cualquier parte por debajo del cuello con tal de que uses el sentido común y pienses siempre en la temperatura de la gota y en cuan caliente resulta cada gota de cera.
El Material
¡Las velas claro! Dependiendo de cuánta cera piensas derramar de una vez se determina el tamaño de la vela. Las velas de emergencia de casa (para cuando hay apagones) que puedes comprar en el supermercado o droguería son una opción buena. La vela, dependiendo de su grado de dureza, (esto determina la temperatura de la fusión) debe sostenerse a entre 20 y 45 cm. por lo menos sobre el punto de impacto deseado en la piel (todo dependerá del tipo de vela y el calor que genere).
La seguridad
¡Mira qué tipo de vela estas usando, los cuanto más dura sea más caliente! Te aconsejamos que dejes caer una gota en el dorso de la mano con la vela a aproximadamente 45 cm antes de echarla sobre la sumisa. Si está demasiado caliente para la parte de atrás de su mano, es la forma de saber si estará demasiado caliente, a esa distancia, para un pezón, labios o la cabeza de la polla. Las velas con colores más oscuros significan que lleva más aditivos.
Recuerda también que porque la cera se está fundiendo cerca de la mecha ardiente, y que la temperatura real es alta, se ha observado que las gotas realmente pueden prenderse como el fuego cuando sale de la vela. Y tú quieres evitar flambear a tu sumis@ si es posible (lo que debe ocurrir siempre, nunca provocar quemaduras).
VERTER CERA
Éste probablemente es la más arriesgada de las técnicas por lo que usar ropa usada o mejor aún plásticos como los que usan los pintores es una buena idea. Va a usar mucha cera, si no quieres terminar recogiéndolo de la alfombra lo mejor es usar plásticos.
La seguridad
¡La temperatura es crítica! Si usted va a verter la cera caliente sobre zonas delicadas, o sobre zonas muy sensibles mantenga la temperatura de la cera por debajo de lo que se sugirió anteriormente (menos de 125°). Tenga en cuenta que en lugar de una gota pequeña de una vela, usted está aplicando una cantidad más grande al área elegida, aumentando el riesgo de una quemadura.
Proteja los ojos de las salpicaduras usando un protecciones vendado u otras. El ombligo en una sumisa es especialmente sensible.
Evite reciclar la cera usada en el área genital.
PINTAR CON CERA
Un favorito personal de Señora de la casa Renee (el aka Señorita Wax) de PAR es la pintura de cera caliente que puede ser una expresión intensa, y una sensación erótica y de arte. La cera caliente con la sensación de cerdas del cepillo al sitio designado simultáneamente es aguda. Usted puede crear una obra de arte bonita, mientras usa un cuerpo desnudo como lienzo. La pintura de cera caliente se ha utilizado para mantener a muchos subalternos en el subspace profundo, así como para crear muchos intensos orgasmos. Pueden crearse modelos bonitos de partes tiernas, por ejemplo, de los órganos genitales de los hombres y crear juguetes. Pueden con el cepillo, embadurnar el pene de cera cuidadosamente, haciendo una costra gruesa, sacarlo sin romperlo (pueden colocar talco en la piel para que sea más sencillo retirarlo), y ahora el molde puede llenarse del agua y refrigerar para hacer un dildo de hielo.
El Material
Una olla doble pequeña, una olla eléctrica para fondue, o una palmatoria de vela que recoge la cera fundida de la vela, pueden ser los materiales adecuados.
Pinceles y brochas, de los que usan los artistas de todo tipo, incluso de los que se usan en cocina para dorar el pavo. Y como los pintores debes cuidar y mantener tus pinceles en buenas condiciones.
Como en VERTER CERA, un termómetro para caramelo es lo mejor para probar la temperatura de la cera. La cera caliente para pintar generalmente puede llegar (dependiendo, claro, del sumiso) hasta los 125°F.
Deberías usar periódicos viejos, tela usada, plástico o similar para evitar manchar con la cera goteada fuera del sumiso.
La seguridad
Pintar sobre la zona genital o pezones.
De nuevo, lo más importante a tener en cuenta es la temperatura. Evite pintar la cara y ojos. Sea consciente que algunos cepillos, tienen las cerdas algo más tiesas cargan con más cera y, por tanto, con más calor. Por consiguiente, debes tener eso en cuenta al pasar las cerdas directamente sobre la piel fina y además que pueden pincharla y causar heridas y lesiones.
Evite reutilizar la cera que usted usó en las zonas genitales como medida de higiene. Usted no puede esterilizar la cera porque para calentarla a la temperatura suficiente para esterilizar, hace que la cera empiece a echar humo y posiblemente a arder.
El resumen
El uso de la cera caliente, sin embargo, puede ser una de las más intensas y eróticas partes de la sesión. Sin embargo, es una técnica extrema y puede causar lesiones corporales a su sumiso/a si usted no tiene cuidado. Si te atraen esos gemidos deliciosos, gimoteos y ver como se retuerce conseguirás todo eso que deseas jugando de cera caliente. Pero siempre ten en cuenta, piensa siempre en la seguridad, sé sensato y si lo practicas que sea consensuado.
(Fuente: UnaSumisaBlog)