jueves, 8 de diciembre de 2011

Masoquismo del alma y el corazón

¿Y que hago sin servir?
Ya se...llenar mi vida con miles de cosas que pasan a diario, conversar, distraerme, leer, dibujar, trabajar mantener mi mente ocupada. Eso hago diariamente, así paso la vida, día tras día, mes tras mes, y seguramente año tras año. Y se irá el tiempo, se irá el deseo, las ganas de estar, los pensamientos, las lágrimas que te permiten saber que estas viva. Me gusta sentirlas, ya lo he escrito anteriormente, sentirlas caer por la colinas de la vida  introducirse en las cavernas sanguinolentas y apretadas. Esas que te apresan cual esclava que no permiten el grito ni el decir, ni el llorar,  porque simplemente no se puede,  porque para que... para que gritar para que preocupar, para que desnudar el alma a personas que no le interesa nada...para que.
Me gusta así en silencio sentir el dolor, que da vueltas, sube, baja, se detiene, se revuelca, se escucha a asimismo y vuelve al origen.. Porque eso es dolor... algo intangible que está pero no se ve, que está pero puedes ocultar.
Ufffffffff que masoquista... de los sentimientos.
Es raro... no me gusta el dolor físico. Este masoquismo del alma lo reconozco de toda la vida.  Al fin y al cabo me gusta sufrir por sufrir, Sería tan fácil dejar todo de lado y no pensar.
Sencillamente NO PUEDO.
Harto me he censurado...al fn el Señor Sensor se ha olvidado de mi por un rato y he podido sacar lo que siento,
Salió esa libertad que no deseo. Esa libertad de pensamiento, ese decir, ese gritar esa explosión del alma y el corazón.

3 comentarios:

algamarina dijo...

Te entiendo, amiga, complicado pero real.
Un placer leerte!

Besos marinos...

descalza dijo...

Sentir... mis propias lágrimas me siguen sorprendiendo a veces.

Y, como a ti, es verdad que me gustan... aunque no siempre, no todas las veces.

Un beso

Sweet dijo...

Leía en un blog, justo estos días, sobre las sumisas cuando están solas.
Supongo que es cosa de paciencia y tiempo... :/

Te dejo energía positiva, vecina.
Abrazo.