lunes, 26 de septiembre de 2011

El temor al desapego

¿Me cede porque no le importo? ¿Me intercambia porque le gusta más la otra?
¿Y si la cedo y le gusta él otro más?
 Es especialmente difícil para las personas que no practican BDSM entender que nuestros juegos no significan en absoluto que los Amos desprecien a sus propiedades. A veces, incluso a nosotros mismos nos cuesta asimilar algunas paradojas y realidades del juego BDSM cuando aún no las hemos vivido.
No obstante, es un juego de adultos que busca como último fin la felicidad de las personas implicadas, por lo que debería leerse siempre en positivo:
El Amo no cede su propiedad a otra persona porque no la valore. Si un dominante guía a su sometida a juegos de sesiones compartidas y cesiones, no es por falta de vinculación y afecto. No es porque con ella se aburra y quiera usarla como moneda de cambio.
Al contrario, la cede porque siente el inmenso orgullo de poseerla. La cede porque tiene el compromiso adquirido para su sometida de guiarla a nuevas experiencias y aprendizajes de forma segura. La cede porque en él ha recaído la responsabilidad de actuar como administrador del placer en esa relación, del suyo propio y del de quien ha puesto en sus manos esos deberes.
Y guiándola hacia la superación de límites y encargándose de procurar las experiencias y las condiciones necesarias para que él y para su propiedad puedan avanzar en el camino, no hace más que cumplir sus compromisos, por el placer último de ambos.
Por lo general, el contemplar a la propia sumisa en este tipo de juegos, provoca todo lo contrario al abandono y desinterés: excitación, orgullo, estima, valoración, agradecimiento por la entrega,… un reforzamiento del vínculo entre ambos. En definitiva, como cada vez que se da un paso más.
El que no surjan esos temores depende de la confianza que tengamos en nosotros mismos y la fortaleza de nuestra relación. Si estamos preparados, los sumisos no sentiremos que somos hechos de menos al ser cedidos, ni los dominantes tendrán reparos ante la afinidad que su propiedad pueda sentir por otro dominante durante la cesión.

¿Por qué puede desear un dominante/sumiso realizar este tipo de prácticas?

· Como demostración y constatación de entrega/posesión.
· Por placer, por pura diversión y morbo (tanto por parte de los dominantes como de los sumisos)
· Por cambiar de ángulo. Ver a nuestro dominante ejerciendo, o contemplar a nuestro sumiso en sesión desde fuera puede ser una experiencia muy interesante e instructiva.
· Por aprendizaje:
Para aprender observando a otros en durante sus sesiones, o intercambiando con ellos comentarios, interactuando, etc.
Para que el sumiso experimente en manos de otro dominante practicas en las cuales su amo no es experto.
Para aprender más sobre nosotros mismos y nuestras parejas al enfrentarnos a situaciones nuevas.

· Por reafirmación del rol en la relación: el sacar la relación de los límites de la intimidad y exponerla a ojos de terceros en primer lugar y, si se da el caso, el pasar a juegos de cesión, provocan en el dominante y en el sumiso una sensación de reafirmación de su rol.

· Por avanzar y profundizar en la relación, en la sumision-dominación propios y explorar nuevos límites. Porque la evolución natural nos lleve paso a paso a desearlo.
· ¿Por castigo? Aunque es posible hacerlo como castigo, la opinión general es no cederen esas condiciones, ya que pretendemos que la cesión se viva como algo bello y positivo, una muestra más de entrega hacia el Amo, y sería un castigo cruel con posibles consecuencias difíciles de controlar.
 En definitiva: porque quieres, porque puedes y si es así… ¿por qué no?
¿Es necesario acceder a estas prácticas para ser “un auténtico Amo/sumisa”?
                                                            NO
 Cada cual tiene sus intereses, sus límites, su ritmo… Plantearse las distintas posibles prácticas BDSM como hitos que hay que superar obligatoriamente para obtener credibilidad ante determinadas personas o círculos, es olvidar que al fin y al cabo los únicos que importamos somos nosotros, lo que nosotros sentimos y vivimos y la relación que construimos a nuestra medida, no los que nos observan y juzgan.
Si el camino te lleva a ello, te deseo que lo disfrutes y resulte una experiencia enriquecedora y gratificante. Y si no… que otros caminos te lleven a tu felicidad.

Tema extraido de un foro de la web. D/ sumisas


4 comentarios:

algamarina dijo...

Muy interesante tema, difícil de comprender. Requiere entrega, confianza y amor...

Mis respetos...

lotta de SirRene dijo...

Realmente interesante, estoy completamente de acuerdo con algamarina, tres ingredientes imprescindibles para llevar estas prácticas a cabo: entrega, confianza y amor.

Mil besos

AMA NAYLA dijo...

Es un tema doblemente complejo , por una parte esta la complejidad del juego BDSM en si mismo y la relacion personal del Amo y la sumisa, y en segundo porque para dejar entrar en tu intimidad a una tercera persona es mas complejo de lo que uno imagina, se ha de saber y eso no es facil,incluso en relaciones vainilla en los trios o intercambios que interfieren otras personas ajenas a la pareja,se ha de saber llevar el juego y mantener muy muy unidos los vinculos de la pareja.

Es complejo peo si se hace bien , y con la persona adecuada puede ser muy muy satisfactorio, y un gran paso en la entrega de la parte sumisa.

carmesí amiga un beso.

AMA NAYLA

iara dijo...

Excelente Post, excelente puntos de vista y excelente reflexión...

Un gran beso...