miércoles, 31 de agosto de 2011

Mujer trabajando


Trabaja que trabaja, el computador, la hoja, la escritura, la impresora, buscar material en la web,  presentaciones audiovisuales, etc. Es la droga que me ha servido para vivir y no pensar. Ojalá no pensara... pero no es así.
Una  vela, un incienso, música, de vez en cuando una copa de vino en mis labios me hacen relajar, sobre todo los fines de semana.
Tú... que me lees, hazlo entre líneas, no digo nada acá de lo que realmente estoy pasando, siempre he sido así, tremendamente introvertida, ni siquiera aqui puedo abrir mi corazón, no puedo...siempre estoy censurandome ¿Será porque soy hija de la dictadura?
Hay veces que no puedo controlarme y hago algo indebido, luego arrepentida y con la cola entre las piernas como perra que soy, vuelvo a mi casucha sin ilusión.
Eso si...todos los días hago algo...observo el norte de mi país. Me transporta y me tranquiliza.

2 comentarios:

Marlowe dijo...

El trabajo, a veces, tiene la virtud de desconectarnos de un mundo interior que no siempre es fácil de digerir.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Querida amiga, yo leo entre tus lineas,te reconozco esa parte de ti que muestras y esa otra parte que no muestras pero qeu intuyo por la amistad que nos une en el tiempo y la distancia.
Yo tambien he de desconectar de despropositos y centranrse en otras cosas ayuda a adentrarnos en nosotras mismas y en loque necesitamos.
Como siempre a tu lado.

Nayla.