viernes, 3 de junio de 2011

Quise ser sumisa


Quise ser sumisa
el desapego me desmotivó
Quise ser sumisa
el desinterés me decepcionó
Quise ser sumisa
la injusticia me colmó
Quise ser sumisa
la desvalorización me cansó
Quise ser sumisa
la aridez me resecó
Quise ser sumisa
la desidia me bloqueó
Quise ser sumisa
la soledad me sobrepasó
Quise ser sumisa
la frialdad me congeló
Quise ser sumisa
la despreocupación me desbordó
Quise ser sumisa
la incomunicación me pulverizó
Quise ser sumisa
la amistad no se encontró
Quise ser sumisa
el apoyo se ignoró
Quise ser sumisa
la confianza nunca existió
Quise ser sumisa
la guía se olvidó
Quise ser sumisa
la paciencia atrás quedó
Quise complacer
nunca se logró
Quise ser sumisa
la instrucción se me negó
Quise ser sumisa
mi régalo se despreció
Quise ser sumisa
la frustración me la ganó.



La desdicha se adentró en mi, algún día se irá, eso lo sé, no es la primera vez que me pasa, sólo que ahora es diferente, quería ser sumisa a pesar de todo.

4 comentarios:

AMA NAYLA dijo...

eres sumisa, no es tu culpa si fallan los demas, tu siempre lo sentiste...tomate tu tiempo y vuelve a seguir lo que tu corazón sienta.

Amiga estoy contigo.

un abrazo y un beso.

NAYLA

carmesí dijo...

Gracias amiga,por tus palabras, eso haré.
Besos
carmesí

Sweet dijo...

No te leí en ese momento carmesí... quizá por los problemas de blogger o qué se yo.
Tus palabras me han tocado en lo más profundo pues lo que leo, lo percibo a mi alrededor casi de modo cotidiano; no de manera personal, pero si en muchas personas que se estrellan al andar por un camino que si bien es complicado, no debería acabar en frustración total y desmedida.
Culpa de quienes han equivocado todo y enredado el bello significado de la palabra sumisión....

carmesí dijo...

Ese regalo que es la sumisión, que se brinda sin egoísmo, sin trabas, sin mezquindades, a menudo se desprecia.
Que distinta es la teoría a la práctica, eso pasa siempre en cualquier ámbito de cosas.