jueves, 4 de marzo de 2010

Al día después

Era domingo, ya habían pasado varias horas de ese cruel terremoto, cuando suena mi celular, era Mi Amo, me señalaba que venía a verme, eran las 10 de la mañana, me levanté más que ligera, y me preparé para recibirlo.
Llegó a las 2 horas después, siento los golpes en mi puerta y se me apretó el corazón, corró a abrir y lo veo allí, alto, delgado, hermoso, me gusta y mucho.
Mientrás preparaba el almuerzo ÉL se recostó en mi cama a leer el diario, y también a ver las penosas noticias que pasaban por la televisión. Cúando terminé, me fui al dormitorio me recosté a su lado, lo abracé,  lo besé, lo acaricié, lo lamí y lo complací, como a ÉL le gusta que lo haga.
Cargo de conciencia tuve, afuera la desgracia y nosotros gozandola como dioses del Olimpo.
Bueno, que alguna vez le toque al pueblo.

1 comentario:

beso dijo...

Bueno asì se van tension
Un beso chica.