sábado, 19 de diciembre de 2009

Peripecias antes de la sesión con Mi Amo



Hace tanto tiempo que no veía a Mi Amo, que esa espera era desesperante, sentía una ansiedad que no me dejaba tranquila, dos horas antes que llegara, pasó algo que me descolocó, me crispó los nervios, lo voy a contar para que se imaginen lo que eso fue.
Llego de mi trabajo ansiosa, casí corriendo, todo el día he pensado en el encuentro, tengo sed, hace mucho calor, quiero beber algo helado, voy al refrigerador y no hay bebida, salgo a comprar una, estoy desconcentrada, solo pienso en apurarme, darme un baño y ponerme bonita, tomo la botella y salgo cerrando la puerta, en ese momento fuera ya del departamento, se me apretó el estómago, no llevaba las llaves, ¡Qué horror en la calle sin llaves para volver a entrar! me paralicé, traspiraba, pensaba que hacer, las ventanas tienen protecciones, imposible pasarse por ellas. Desolada me senté en la escalinata del pasillo a pensar, tendría que ir donde familiares a buscar la copia de llaves que tengo, lo deseché rapidámente no puedo, viven lejos, no tengo tiempo ni dinero para un taxi, tenía ganas de llorar, ¿Cómo me pasaba esto? ¡increíble!
La solución llegó, ir donde la dueña del depa a buscar una copia de las llaves, es un esfuerzo terrible, hoy el calor es agobiante, tendré que caminar a todo sol 8 cuadras, y rogar que se encuentre en casa.
Parto, camino acelerada, ya son las 19.30, tengo que apurarme, voy rogando encontrarla, y muy molesta conmigo mismo por atarantada. Al fin llego, toco el timbre, mis manos tiemblan, me abre la puerta , le explico la situación, me hace pasar, es una casona antigua con pasillos, recovecos, como un castillo, espero en el salón, miro todo si parece que volví al pasado, todo es antiguo, me siento en un sillón y pienso, parece historia de terror, pasan unos minutos que parecen horas, cuando la siento bajar las escaleras, la miró, trae las llaves, casi se las quito de las manos y salgo apurada, ella me sigue detrás, supiera lo que siento, el corazón me late a mil por horas. Ya más tranquila, voy de vuelta, solo esperó llegar luego.
Al fin en mi departamento, me queda poco, me doy un baño, trato de relajarme, me visto con mi vestido especial, y espero. Supiera Mi Señor lo que he pasado antes de su llegada, miro por la ventana cada vez que siento el motor de un auto, mientras tanto repaso que todo esté en su lugar.
Mi Amo llega, espero que me llame por teléfono para que abra la puerta, así le gusta a ÉL.
Lo recibo, me arrodilló y beso sus pies, - ¿estas listá, tenías la seguridad que vendría?- me dice Mi Señor, no tenía seguridad de nada, sonrio y pienso en todo lo que pasó - Si, Mi Amo, sabría que vendría- contesto sin pensar. Ahora a disfrutar.
Es la rescompensa por todo lo pasado.

2 comentarios:

mesver[CY] dijo...

querida amiga carmesi......que sencilles vi en tu relato...asi...tal cual nosotras..las sumisas...las mujeres....esperamos con ansias el momento de estar junto a nuestro Amo.....eso nos hace darnos cuenta...que nuestra fantasia es parte inseparable de la realidad......te imaginaba sumida en tu angustia....deseosa que llegara la hora de estar junto a El.....y como bien dices al termino de tu relato......a disfrutar el premio a tu esfuerzo......un beso de tu amiga.....mesver[CY]

carmesí dijo...

Hola mesver, un gusto que hayas pasado por mi morada.
Me alegro te haya gustado mi relato, sencillo y veraz, tal cuál pasó.
Así somos ansiosas cuando se espera al Amo.
Un beso.