viernes, 20 de noviembre de 2009

Un sueño azul


Me veía en un mar azul, mi corazón era azul, y mariposas iguales revoloteando por ahí.
Yo en la cubierta del barco, con un vestido azul, mi cabello tomado, arrodillada esperando al AMO azul.

Será porque ese color es fresco y tranquilizante nos hace sentir tranquilos y protegidos de todo el alboroto del día, es el color de la medianoche, ejerce como un fuerte sedante en la mente que nos permite conectarnos con nuestra parte femenina e intuitiva.
Y esa intuición llegó, lenta, cansada, jadeando, adormilada, entró en mi alma y me avisó.
Despierta mujer, deja de soñar, sale de ese barco que te lleva a la muerte, toma tu vida en tus manos, dale un rumbo y vuela hacia parajes seguros, mira los campos verdes ¿Acaso no te gustan?
Pon tus pies sobre la tierra, pisa fuerte y segura, deja de volar por el ancho mar, que las tormentas te alcanzarán y no pararás de llorar.
¿Que hago si el mar azul me lleva, me arrastra como un torbellino, hasta las profundidades y me deja caer ?
¿Qué hago?

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